El presidente Nicolás Maduro defendió ayer martes los resultados de los recientes comicios de gobernadores en Venezuela y rechazó las denuncias de fraude de la oposición, que llevaron a 12 países de América a exigir una auditoría independiente de todo el proceso electoral.

Reunidos en el llamado Grupo de Lima, los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú señalaron en un comunicado que hubo “diversos obstáculos, actos de intimidación, manipulación e irregularidades” en los comicios.

Por ejemplo, dijo que la jefa de política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, “sólo escucha a la ultraderecha en Venezuela y no ha querido escucharme a mí. Ya basta de la parcialización”.

El mandatario venezolano, sin embargo, calificó los comicios del domingo como los “más libres” en la historia de su país. La autoridad electoral informó el mismo domingo que el oficialismo se impuso en 17 de las 23 gobernaciones en disputa, a pesar de que sondeos independientes previos daban a la oposición como favorita. Aún está pendiente el resultado de uno de los estados.

Anoche, la alianza opositora exigió en un comunicado a la autoridad electoral que se proclame al ganador de la gobernación del estado minero de Bolívar, argumentando que tienen el en su poder el “100% de las actas escrutadas que indican.