Por segunda vez en poco más de dos semanas, el régimen de Nicolás Maduro prohíbe a sus críticos abandonar el país a modo de represalia. Si a finales de agosto fue el director de orquesta Gustavo Dudamel quien tuvo que cancelar en el último momento una gira por EE.UU. al serle denegado el permiso para salir de Venezuela, ahora es el turno de la opositora Lilian Tintori, esposa del preso político Leopoldo López.

Tintori iba a comenzar este mismo martes una gira política por Europa junto a Julio Borges, diputado opositor y presidente del Parlamento venezolano, durante la cual tenían concertados encuentros con Mariano Rajoy, Emmanuel Macron, Angela Merkel y Theresa May. Un viaje con el único objeto de denunciar la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela y que no agradaba en absoluto al gobierno chavista. A lo largo de la semana, fuentes de la oposición ya habían advertido de que Maduro estaba intentando impedirlo «por todas las vías».

Gira europea aparte, Tintori se había convertido en las últimas semanas en una figura incómoda para el régimen por su presencia en medios internacionales. Sin ir más lejos, este lunes convocó una rueda de prensa con medios extranjeros en la que denunciaba la falta de libertades políticas y la miseria económica que azota a la Venezuela de Maduro.
Ayer al mediodía, hora venezolana, Tintori anunció por su cuenta de Twitter que su pasaporte había sido retenido y, por lo tanto, no podría salir de Venezuela. El documento de retención indica que la orden de prohibición de salida del país provino del Ministerio Público, controlado por el fiscal general de Venezuela Tarek William Saab.

Pocos minutos después, Mariano Rajoy publicaba un mensaje de solidaridad en su cuenta de Twitter: «Lamentable la prohibición de la salida a Lilian Tintori. Pueden encerrar a las personas pero no a los ideales. Libertad para Venezuela».

Imputación

Los acontecimientos de la última semana le brindan al gobierno de Caracas una coartada inmejorable para justificar esta medida contra Tintori.

Este mismo martes la policía venezolana encontró 200 millones de bolívares -61.000 dólares al cambio oficial- repartidos en cuatro cajas de madera en el interior del coche de Tintori.

La esposa de López reconoció desde el primer momento que el dinero le pertenecía y aclaró que «tener dinero en efectivo no es delito, no soy funcionaria pública». Según Tintori, se trataba de ahorros familiares destinados a cubrir los gastos de mantener hospitalizada a su abuela enferma.

La explicación le resultó muy simpática a Maduro, que ironizó en su semanal monólogo televisivo sobre «el dinerito de la abuelita».Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen en la recién estrenada Asamblea Nacional Constituyente, también aprovechó su espacio televisivo para cargar contra la opositora: «Si esa camioneta hubiese sido de Diosdado Cabello, ¿qué estarían diciendo la derecha y los medios de comunicación de la burguesía?».

«No tengo nada que esconder. Están haciendo un caso personal, fabricando un escándalo donde no lo hay. Buscan humillarnos y desprestigiarnos, pero nada detendrá nuestra lucha por la democracia», aseguró Tintori. También Carlos Vecchio, dirigente del partido opositor Voluntad Popular, calificó de «persecución» lo sucedido.

Tres días después, cuando Tintori acudió a explicar el origen del dinero a a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) le hicieron entrega de una imputación de un tribunal en la que no se especificaba el delito del que se le acusa.

Dicha imputación cita a Lilian Tintori a una audiencia este martes 5 de septiembre a las 9 horas, el mismo día que tenía previsto reunirse con Mariano Rajoy.

«Boliburguesía»

Además de Tintori, Junior Fructuoso Márquez Ramírez y Luis Antonio Llavanero, dos vicepresidentes del Banco Occidental de Descuento (BOD) han visto retenido su pasaporte y tendrán que comparecer este martes en el juzgado junto a la esposa de López.

Según denunció Diosdado Cabello, basándose en la imputación de la Fiscalía, el dinero encontrado en el coche de Tintori es parte de una remesa enviada por el BOD, entidad financiera dirigida por Víctor Vargas Irausquín.

Vargas Irausquín es un empresario vinculado al mundo de la banca, el petróleo y los seguros que vio crecer su fortuna gracias a las redes clientelares generadas desde la llegada de Chávez al poder, convirtiéndose así en uno de los más destacados exponentes de la llamada «boliburguesía».