Las fuerzas marítimas de Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron este domingo  unas maniobras a gran escala en aguas de la península coreana en un momento de gran tensión con el régimen de Pyongyang, confirmó a Efe un portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano.

Los aliados realizarán entre ayer y el próximo 20 de octubre estos ejercicios en el Mar Amarillo y el Mar de Japón (conocidos respectivamente como Mar del Este y Mar del Oeste en las dos Coreas).

Entre los activos estadounidenses participante se encuentran el portaaviones de propulsión nuclear USS Ronald Reagan y dos destructores de la clase Arleigh Burke, el USS Stethem y el USS Mustin.

Por parte surcoreana participan el buque destructor Aegis Sejong el Grande, cazas F-15k, FA-18 y A-10 o aviones de patrulla marítima P-3 Orion.

De manera adicional, el pentágono también ha desplegado un avión perteneciente al Sistema de Vigilancia Conjunta y Ataque (JSTARS por sus siglas en inglés) para monitorizar posibles movimientos de las tropas marítimas y terrestres de Corea del Norte.

El régimen de Pyongyang denuncia normalmente este tipo de ejercicios conjuntos como un ensayo para invadir su territorio.

Esta prueba de fuerza de Seúl y Washington llega en un momento de alta tensión en la península a raíz del cruce de declaraciones belicistas entre el régimen y el presidente estadounidense, Donald Trump, que ha condenado con dureza sus continuas pruebas de armas e incluso ha amenazado ante la ONU con destruir Corea del Norte.

Por ello, se cree que Corea del Norte podría replicar con un nuevo lanzamiento de misiles balísticos en respuesta a estas maniobras y de cara a la visita a Corea del Sur del propio Trump, que empieza su gira asiática el 3 de noviembre.

Los aliados permanecen especialmente alerta ante esta posibilidad después de que la pasada semana satélites de vigilancia detectaran el despliegue y el repliegue de varias plataformas móviles (TEL) de lanzamiento de misiles en distintos puntos del hermético país.