A mediados del año pasado, el rapero Granuja, productor de Medellín, decidió darle uso a una carpeta llena de pistas instrumentales de hip hop hechas por él que tenía olvidadas e invitó a diez de los mejores raperos de la capital antioqueña a rapear sobre ellas.

El resultado fue Rap y hierbas, uno de los proyectos más innovadores del hip hop colombiano en los últimos años. Desde octubre hasta diciembre del 2016, cada viernes publicaba una canción nueva.

Los 10 raperos (Mañas Rufino, Crudo Means Raw, Métricas Frías, El Jose, Rapiphero, Vic Deal, Kiño, Sr. Pablo, Zof Ziro y Granuja) estarán este sábado en concierto en la bolera San Francisco, en Bogotá.

Cada artista escogió un beat de Granuja e hizo la letra, lo que desembocó en diez canciones con distintas personalidades. Temas como Colombian Gold, interpretado por Crudo Means Raw, y Blue Satellite, de Métricas Frías, representan el aspecto más fiestero del proyecto, mientras que AK-47, de Rapiphero, transita entre la literatura y el cine.

A su vez, Corinto, la composición de Zof Ziro, hace una aguda crítica al sistema, y Mango Biche, del mismo Granuja, aborda la introspección.

Granuja sabe cómo le gustan sus beats: “Que tengan balance y equilibrio entre todos los sonidos. También, que se sienta el alma del sample original; hay que darle crédito a la gente que hizo música hace tiempo, de ahí es que sale todo”, explicó el artista.

Los beats de Granuja tienen personalidad propia y suenan a Medellín, pero también evocan la época dorada del hip hop del siglo pasado. Algunas de sus influencias son “Lewis Parker, Psycho Les de Beatnuts, J-Zone, así como los clásicos: Dilla, Madlib, Premier, Pete Rock”, dice.

Como en sus rimas y su arte, ni con los artistas que admira es complaciente: “Todos tienen sus cosas que me gustan mucho. Pero no soy de los que dicen que les gusta algo y les gusta todo de ellos”, sentencia.